Sunday, May 29, 2016

Una actualización de la locura en mi vida en un período específico.

Esto de trabajar por contrato con diferentes empresas de reclutamiento, a lo que yo llamo la profesión prostituida, tiene sus ventajas y sus desventajas. Empecemos por las desventajas:

Una de las principales es que es un fenómeno cíclico. Hace alrededor de dos años, Nueva York era el centro de los trabajos de document review. Desde hace unas semanas este boom de trabajo en idiomas y en inglés ha decaído.  Su centro se ha desplazado a Washington DC, donde nos vamos a mudar. La otra desventaja es que una de estas agencias se pasa poniendo ofertas de empleo que pagan entre $25 o $28 por hora de trabajo y con un mínimo de diez a doce horas de trabajo por semana, incluyendo los fines de semana sin derecho a hora extra (lo que se llama en inglés a overtime); a esta agencia yo la he llamado la Walmart de document review. Este tipo de empresa se aprovecha del mercado lento y sabe que muchos abogados caerán en la tentación, porque no son muy cristianos, de trabajar para ella porque tienen cuentas que pagar y el costo de vida en la Gran Manzana no es barato. Estos abogados, en vez de boicotear a esta agencia, prefieren jugarle el juego y permitirles que le traten como Ben Hur cuando estaba en el barco romano de esclavos remando sin fuerza de voluntad y sin mostrar su odio por este tipo de explotación. 

Pero no todo en la vida debe mirarse con negativismo. Lo bueno de este trabajo es yo escojo con quien trabajar y que proyectos selección; siempre tomo los que pagan más, español o portugués. En estos momentos, en que nos mudamos de la Gran Manzana, me da tiempo para buscar cajas, empacar, preparar la logística de la mudanza, mirar películas, leer, escribir y tocar la guitarra a mis anchas. Algo que no podía hacer hace unas semanas. 

En estos días, en que he estado solo porque mi significant other se encuentra en España he optado por entrar en el período presidencial. Estas son las etapas de mi vida que he decidido denominar y que demuestran mi crecimiento y evolución como individuo. Otras etapas de mi vida fueron las siguientes: para inicios del dos mil, me encontraba en el período Napoleónico, devorando todo sobre esa época e incluso comprando soldados de plomo y un busto de Napoleón. En la década de los noventa leí todo sobre el existencialismo francés. Para los ochenta fue mi época clásica en que leía todo sobre los clásicos griegos y la historia de la civilización greco-romana. A esta ultima no puedo olvidar mi pelea y odio hacia el franquismo y la cual, de forma superficial en muchas ocasiones, surge en comentarios que publico en Twitter o base de alguna lectura que hago de vez en cuando en estos días.

Ayer estuve viendo diez documentales sobre Washington, John Adams, Jefferson, Van Buren, Johnson, Jackson, Lincoln, Cleveland, Teddy Roosevelt, LBJ y Richard Nixon. Todo estos documentales, en adición a los libros y podcasts, que he estado leyendo y escuchando, me han permitido entender la mentalidad evolutiva de los E.E. U.U. a través de sus primeros mandatarios. Es una lastima que en mis años de preparación escolar y universitaria estos personajes no fueran visitados desde una óptica fuera de los libros de textos usuales. Creo que mi período presidencial durará unos cuantos meses hasta que sentemos base en Washington DC. A lo mejor el estudio continuará o se detendrá para dar paso a otro período, como lo hacía Picasso. El tiempo o la fortuna de Machiavello dirá que rumbó tomará mi fortuna.

Friday, May 27, 2016

El caos de la mudanza

En mis periplos por estos lares no solo es trabajo, fotos y visitas placenteras a sitios históricos; de vez en cuando el gitano dentro de nosotros sucumbe a la tentación de volver a ser un nómada por motivos de trabajo.

Ya hemos dado tres viajes a Washington DC, 2 de ellos he sido yo solo porque mi significant other está en España, para buscar apartamentos para nosotros y nuestras chicas. Jamás pensé o imaginé que iba a ser tan extenuante como Nueva York. En Filadelfia la experiencia fue distinta. La agente de bienes raíces tenía un listado de lo que buscábamos y en menos de una semana y una sola visita a distintos sitios ya teníamos un apartamento. 

En Nueva York varios agentes nos dejaron plantados, nos enseñaba apartamentos que no nos gustaban y fueron más de 5 viajes que dimos desde Filadelfia para al fin lograr mudarnos a un diminuto apartamento que más o menos cumplía con nuestras necesidades. 

Originalmente habíamos pensado que Washington DC o Maryland iba a ser distinto. Pues nos equivocamos. Los agentes de bienes raíces nos pusieron negativa y reparos a lo que buscábamos porque tenemos tres perras. La respuesta inicial era un no de entrada, apartamento no van a conseguir. Contactamos a tres agentes de bienes raíces y ellos nos enviaban fotos de casas o townhouses inmensos que no cumplía nuestras necesidades.  En realidad, ¿para que yo quiero un ático, sótano, tres habitaciones, dos niveles? Nosotros estamos como el diablo que le huye a la cruz a casas y espacios inmensos. Estamos con la actitud de minimalismo a la máxima expresión.

En vista de que estos profesionales no reaccionaban a nuestras necesidades en menos de una semana fui a Washington DC en dos ocasiones. Con itinerario en mano el sábado pasado visite tantos apartamentos en Silver Spring y Takoma que perdí la cuenta. De todos, el que más me gustó no permitía más de dos mascotas y los otros dos posibles candidatos a elección estaban en remojo. Como mi significant other no estaba disponible el sábado, el martes pasado me di a la tarea de mostrar los dos apartamentos en Silver Springs, Maryland que me gustaron y, de paso, fui a ver otros en Capitol Hill que estaban requete bien pero cuyo presupuesto excedía lo que podíamos pagar. 

Ya decidido y aprobado nuestra solicitud de arrendamiento, solo falta que nos provean mas información y la fecha en que nos podemos mudar para asentarnos. Solo espero que cuando el arrendamiento se renueve, no aumenten demasiado el canon porque entonces lo haría prohibitivo. 

Esta historia no acabará aquí, ya contaré en otra publicación la aventura de hacer la mudanza yo solo.
 

Monday, May 23, 2016

Una ausencia excusable

Saludos a mis seguidores y lectores. Muchos de ustedes se preguntarán que habrá pasado conmigo que llevo tanto tiempo sin escribir. Es bien sencillo. Durante 3 meses estuve trabajando con una firma de abogados que no permiten que nadie publique nada por blogs o Twitter en asuntos legales. El bufete me hizo firmar un contrato de confidencialidad y de restricción de usos de blog. Incluso, si yo hubiera escrito algo en el blog, tendría una entrevista con el Director de Asuntos Éticos de la Firma, algo que no me interesaba hacer ni tampoco justificar mis decisiones. 

Es por eso que no había publicado nada; y, estando desempleado desde el martes pasado ya el acuerdo de no escribir por blogs se tiene por terminado. Así que pronto estaré escribiendo en este y en mi otro blog sobre asuntos legales y mis experiencias en Nueva York y en la búsqueda de apartamento en Washington DC. 

Hasta la próxima. 

Monday, March 21, 2016

Una librería particular

Fue para el año 1999 que pisé por vez primera Nueva York, nunca habia estado en la Gran Manzana porque mis padresno eran  aventureros y  para ellos viajar no era una prioridad. Ese viaje lo hice con mi media naranja, a quien le debo, entre muchas cosas, el haberme llevado a España y a Nueva York, lugares que ella ya ha vivido y disfrutado a plenitud; un viaje sin ella no es igual porque ella es la chispa de mis aventuras.

Habíamos cruzado, caminando, el puente de Brooklyn en dirección a South Street Seaport. Fue una caminata no comun con recuerdos con gente muy especial. En un momento dado nos percatamos de un lugar no ordinario en un sitio detras de Pace University. Era una puerta que conducía a un sitio "sagrado". No puedo negar que me impresionaron las mesas y anaqueles de metal en un edificio clásico. Los libros de arte e historia eran innumerables e interesantes, habían más libros de otros temas pero estos cautivaron mi alcance visual. Para esa fecha no alardeaba delector ni  me tomé fotos posando mientras hacía el aguaje de hojear un libro; el que lo hace sufre de un trastorno narcisista o es un seudo-intelectual. No nos detuvimos mucho tiempo porque nuestra compañia no era la muy versada en libros o no prestaban interes en estos recintos. Me dije que volvería alguna vez y siempre cumplo mi promesa.

Pasaron muchos años para que volviera a visitar esa librería. Ahora su localizacion  es distinta; cerca de Union Square. Su majestuosidad y magia no se ha perdido. Los mismos anaqueles de metal en estan dispersados por sus todos los niveles. La entrada en su actual localizacion no puede ser mejor, a pasos de Soho y de NYU. Es el reino perfecto, donde encuentro los libros que deseo y donde "nerdos" declaran su amor a su media naranja, ya sea de carne y hueso o de papel. No señores, esta librería es distinta. Tiene su encanto único que sólo Nueva York le puede dar; yo evito las tiendas como Barnes and Noble y otras grandes cadenas al estilo de "You Got Mail" donde el interés no es alimentar la mente sino enriquecer a un capitalista. 

Strand va a cumplir 90 años de establecida. Su local en el distrito financiero no existe. Actualmente se encuentra en 828 Browdway; aun conserva su largas filas (18 millas de libros) de anaqueles con libros de toda variedad en un edificio de 3 niveles. Alrededor de 2.5 millones de libros entran y salen de la libreria más histórica de Nueva York y que ha resistido los golpes de empresas como Amazon. Strand es el paraíso. En Strand puedo pasar horas muertas leyendo sobre un tema y no tengo al dependiente preguntándome si voy a comprar el libro como me pasó en Buenos Aires. Strand es mi refugio al igual que lo es para otros ávidos lectores. Strand es el refugio de las almas perdidas como la mía. 

Thursday, January 14, 2016

Un deja vu en bicicleta

Todo aquel que me conoce, sabe de mi fascinación.    por el mundo de las bicicletas. Tanto es así que adquirí una tan pronto pisamos suelo en Filadelfia. Los viajes que dí con ella por la Ciudad del Amor Fraternal me llevaron a recorrer montes, quebradas y lugares distantes casi llegando a Valley Forge. Al mudarnos a Nueva York no iba a ser diferente. Recorrí un pueblo conocido como Twin Lights en Nueva Jersey, Queens casi en su totalidad y toda la costa Oeste de Manhattan. Aún me falta por recorrer el Hudson hasta Bear Mountain.

A veces, cuando corro la bicicleta pienso que nada me pasará; que soy invencible. A pesar de que estoy pendiente del tráfico y de los peatones, no pienso que alguien podrá golpearme o lastimarme. La bicicleta da una sensación de libertad y velocidad sin igual, a veces hasta de poder. Todo aquel que ha experimentado esta sensación sabe que la vida se mira con un prisma distinto. La ciudades y parajes naturales se aprecian de una forma peculiar que no se obtiene caminando o en coche. El domingo hice uno de mis recorridos predilectos y cercano a mi área residencial. No obstante, fue un día que concluyó mal.  Nadie me lastimó, pero salí maltrecho.

El pronóstico del día era lluvia a partir de las cuatro de la tarde. Le dije a Puri que correría bicicleta mientras hacía buen tiempo y haría un scope. A pesar de la renuencia y oposición de ella, mi testarudez pudo más  Estaba sobre-confiado. Comencé a correr por toda la Northern Boulevard hasta Oakland Lake para ver los cisnes y los patos nadar plácidamente en un estanque creado por el ser humano. Ahí comenzó mi scope. Los corazones y comentarios de mis seguidores no se hicieron esperar. Me sentía contento de poder compartir de esta experiencia urbana. Inmediatamente, mientras transmitía en vivo por todo Little Bay Park veía los nubarrones a lo lejos que tocaban tierra en Kings Point. Ya en Fort Totem, un area militar de la Guerra Civil y las dos Guerras Mundiales que ahora sirve de base para el Departamento de Bomberos y la Policía de Nueva York, continuaba con la trasmisión en vivo. No había pasado ni quince minutos de mi trasmisión, con los edificios preciosos en esta área como escenario, cuando avisté a lo lejos que el diluvio se movía rápidamente a mi dirección. A pesar de que comencé a pedalear como participante del Tour de France, la lluvia me arropó y castigaba despiadadamente dentro de esta área. Con todo y lo fuerte que era este aguacero, me dirigí a Bayside Marina para resguardarme bajo el puente peatonal.  Este refugio temporal no sirvió su propósito, las gotas caían a través de las rendijas de las tablas. Al ver que este "refugio" no sirvió su propósito, decidí apresurar mi paso para poder llegar pronto al apartamento y  cambiarme de ropa.  Hice un recorrido de 12 millas en 20 minutos y no veía compasión  alguna por parte del cielo. Los golpes de las gotas gruesas del agua hacían que cubriera un area mayor de mi cuerpo. Estaba completamente empapado y casi no podía ver porque mis gafas estaban empañadas del frío y el agua corría por mis ojos. Al estar cerca y frenar sentí como mi bicicleta se deslizaba para el lado. Había obviado, con la ansiedad de llegar pronto, que los frenos estaban mojados y que no podía frenar de golpe. Esta fue la primera señal de que tenía que tener cuidado y la obvié. Un error de principiante que no debí de cometer.

Al estar cerca del garaje, donde guardo la bicicleta, e ir viajando a menos de 10 millas, volví a frenar nuevamente para disminuir la velocidad y cometí el mismo error, pero más grave; frené con la goma delantera. La visión se tornó en una un filme en cámara lenta. Sentí como mi cuerpo se elevaba y mis manos inertes estaban amarradas al manubrio de la bicicleta mientras mi boca abierta daba un beso francés con mis dientes al pavimento. No puedo precisar si todo esto ocurrió en fracción de segundos o fueron minutos largos. Para mí fue una eternidad. La bicicleta me golpeó dos veces en la espalda como castigo por haber sido descuidado y cayó al lado como si fueran otro cuerpo. Mi cerebro con una inyección de adrenalina empujó mi mano a la barbilla para palpar algún tipo de cortada que conllevara sutura; ya mi cerebro sabía que no tenía tres dientes. Me preocupaba la barbilla, me palpé varias veces para cerciorarme que no sangraba. Mi guante no mostraba liquido rojo alguno. Increíblemente, me incorporé y abrí la puerta del garaje para poner la bicicleta en su sitio e ir al apartamento para  poder desplomarme por el dolor, no físico, espiritual por no haber escuchado aquellas palabras que sonaban a lo lejos: es una locura salir con el tiempo que viene. Debo admitir que esta caída me desvistió del positivismo y cambio que buscaba en el 2016: este año va a ser bueno. No niego que lloré pero no fue por el dolor, porque lo toleraba. Esta caída destapó un esqueleto del 1975 que jamás pensaba revivir. Mi caída no solo había puesto mi orgullo maltrecho, desempolvó un recuerdo olvidado de cuando me rompí un diente el número diez (en el argot de la ortodoncia). Un esqueleto que es difícil de borrar y que el tiempo no ha convertido en polvo. Un esqueleto que sigue ahí y volvió a surgir. Un esqueleto que espero poder enterrar de por vida cuando me pongan el implante y las tres coronas. Un esqueleto al que pueda silenciar y no volver a escuchar con sus aterradoras palabras que me atormentaron por una semana en el 1975.

Pueden ver mis vídeos en katch.me/licjaimearturo. 

Thursday, January 7, 2016

El gusto evoluciona Première Partie

No sé si el entrar a un período más maduro los gustos van cambiando o modificándose. Recuerdo que cuando era estudiante de noveno grado en el Colegio de la Salle, los hermanos lasallistas me decían que en noveno era el período de maduración de individuo, como si llegara por arte de magia el primer día del curso escolar. Conmigo eso nunca sucedió en noveno y en ningún momento de mi vida. No existe la madurez inmediata ni definitiva. La evolución del individuo es constante.

Durante mis años en la Universidad de Puerto Rico, mi espacio de estudio no tenía fronteras; la geografía intelectual retó las barreras políticas. La biblioteca y las clases eran mi vehículo de transportación que me ayudó a cosechar ideas liberales que no gritaba a los cuatro vientos. Mi gusto radial y musical era diverso. La radio era mucho mejor y no me la pasaba viendo televisión. En mis primeros dos años de bachiller, la biblioteca fue mi recinto religioso; llegaba a las 7:00 am a leer, estudiar e investigar, ya a las 2:00 pm me despedía de mi meda favorita en la José M. Lázaro.

Una vez entré a la facultad de Derecho, crecí intelectualmente en una sola área. La biblioteca se tornó nuevamente en otro recinto religioso y de congregación de una "súper élite". Mi intelecto en otras áreas entró en un letargo, que ahora cuestiono y lamento. Mis neuronas enmudecieron al grito del Derecho. 

Una vez ya graduado de Derecho y trabajando como abogado mi gustos comenzaron a declinar o menguar. La distorsión se tornó cada vez más grave y oscura. No fue hasta entrado en experiencia, como abogado, que me dio por experimentar las escuelas filosóficas del Derecho y por apasionarme por ciertos temas desde un angulo mixto: el Derecho y la Historigrafía. De ahí surge mi preferencia por temas como la evolución intelectual del Tribunal Supremo Federal y los Derechos Civiles.

En mis últimos años en Puerto Rico, la lectura por ciertos temas fue incrementando, pero mi gusto auditivo fue languideciendo. Todas las mañanas, rumbo al trabajo o al tribunal, surfeaba por las distintas estaciones radiales de "noticias". Empezaba a escuchar a un reportero, cuyas preguntas eran para buscar ratings, e inmediatamente pasaba a otras dos, cuyas inclinaciones ideológicas eran de derecha y plumita liberal. Cuando ya estaba harto de tanta mediocridad buscaba la estación del gobierno o la de la universidad. En muchas ocasiones me hartaba de todas y regresaba a la estación radial de mi adolescencia y años de universidad que ponían rock. 

A pesar de que ya escuchaba Stitcher en Puerto Rico, sentía que mi gusto radial carecía de la sustancia profunda de análisis en donde se entrevistase autores de libros, cinematografía, arte, televisión o un potpurrí de diferentes géneros.

No sé si el estar viviendo en Estados Unidos por los últimos años y la interacción con personas de trasfondo cultural diverso ha sido el dínamo que ha cambiado algo mi gusto radial y musical; puedo decir que este era un eslabón perdido en mi diversificación. Cada domingo, al ir a Trader Joe's, escucho la estación pública de la Universidad Fordham donde por dos horas transmiten música irlandensa. Durante mis horas de trabajo he descubierto el fascinante mundo del jazz, blues y el renacimiento del rock en español que estaba apagado en mí. Esto es solo una micro muestra de mi desarrollo como individuo en estos momentos.

No dudo que esta evolución radial y musical la hubiera experimentado en cualquier otra parte del Mundo, en donde la diversidad jugara un papel protagónico en este filme de mi vida.  Muchos opinaran distinto a mí, pero creo que la geografía es un factor determinante para ejercer un cambio en el individuo; para bien o para mal los cambios ocurren y permiten que uno siga desarrollando la tan mal llamada e inexistente madurez. La cultura y el individuo es como la materia: no se crea ni se destruye, se modifica en la medida que nuestros cuerpos e ideas "choquen" con otras para fortalecerlas o debilitarlas. En mi csso solo busco su fortalecimiento.



Sunday, December 13, 2015

Periscopeando en la Gran Manzana

La noche del viernes pasado fue genial y estupenda. No había llegado aun al trabajo y ya estaba deseando que fueran las 6:30 de la tarde para una jornada nocturna fenomenal; era como un crío en una tienda de juguete. No me importaba lo que pasara en el trabajo, la noche iba a ser fabulosa y así lo fue. 

Había quedado con Puri y unas amistades, Karlo y Joanne, para filmar en vivo el espectáculo de luces de Saks Fifth Avenue y las vitrinas que engalanan a las tiendas de la 5ta Avenida. Desde que salí de mi centro de trabajo comencé a transmitir en vivo a través de Periscope, una aplicación que está amarrada a Twitter y en donde cualquier persona puede experimentar, a través de los ojos del que transmite, sus experiencia en cualquier otra parte del mundo. Al encontrarme con Karlo, él también comenzó a transmitir. Una vez Puri y Joanne se nos unieron, la transmisión ya era entre 4 personas con diferentes puntos de vista e interés. De repente amistades de Puerto Rico se conectaron y participaron con nosotros de lo fabuloso que fue esa noche.   

Solo puedo decir que hacía tiempo no nos amanecíamos y andábamos por las calles de la gran ciudad de Nueva York a altas horas de la noche. Fue increíble poder hablar con gente de Argentina, Colombia y de otras parte del mundo, así como lograr que personas en la calle participaran con uno de una transmisión en vivo, parecíamos reporteros logrando que otros disfrutaran del esplendor navideño de Nueva York.

Definitivamente, Periscope es una aplicación que llegó para quedarse y estaremos haciendo uso de ella con mayor frecuencia. Probablemente yo estaré transmitiendo de vez en cuando durante el día en mi hora de almuerzo en Nueva York para que la gente vea la vida de los que trabajamos en la Gran Ciudad y lo que hacemos en nuestro tiempo libre.