Thursday, November 9, 2017

Dhani Harrison, no es la sombra de su padre

Foto tomada el 7-11-2017 por Jaime Riera
Hacía bastante tiempo que no asistía a un concierto. Si mi memoria no me falla, el último concierto que asistí fue el de Jason Boham and the Led Zeppellin Experience. En esta ocasión no podía perder la oportunidad de asistir a este concierto de Dhani Harrison.

La primera vez que lo escuché fue cuando su padre, George Harrison (ex-Beatle), fue elevado (inducted) al salón de la Fama del Rock and Roll. En ese evento que, vi grabado, vi la calidad de músico de Dhani. 

Seguía ocasionalmente su trayectoria y un día del mes de septiembre me llegó la notificación de que iba a estar en Washington DC promocionando su primer disco en un escenario poco conocido por mí: U Street Music Hall. 

Por varios días, antes de ir al concierto, estuve hostigando a Dhani Harrison para que me concediera una entrevista para mi podcast. Quería hablar sobre su niñez, su trasfondo musical, que lo motivó a lanzar este disco y que se sentía colaborar con músicos de la talla de Annie Lenox y otros por mencionar unos pocos. Mi charla no iba a girar en cuanto a su padre porque eso hubiera sido una falta de respeto a él como persona y artista.  Por eso el título de este blog. De igual manera estuve hostigando para conseguir un pase de prensa sin resultado alguno, sin importar mis credenciales de la IA-PP.

Foto tomada el 7-11-2017 por Jaime Riera
Sobre el sitio en donde ocurrió el espectáculo, deberá escuchar el episodio 12 de mi podcast donde daré una descripción del mismo. Si les adelanto que no eramos más de sesenta personas en el sitio. Las taquillas a veinte dólares no estaba nada mal. El sitio tenía un solo fallo, para tan poca gente presente la acústica no era la mejor. La voz de Dhani se perdía mas no su guitarra que sonaba espectacular. Las otras vocalistas que le acompañaban sufrieron el mismo mal, sus voces estaban distorsionada por la inmensidad ausente del sitio. Es muy probable que este escenario musical tenga una capacidad de mil personas y de haberse llenado otro hubiera sido el cantar de este músico. 

La edad promedio de los asistentes al lugar era alrededor de los 55 años para adelante, uno que otro millenial pero no muchos. A mi me da la impresión que muchos de los que fueron pensaron que Dhani iba a cantar las canciones de su padre, como él muy bien sabe cantar, pero este no era el momento. Este día era la presentación de él como compositor y músico experimental.

Foto tomada el 7-11-2017 por Jaime Riera
A pesar de que no pude disfrutar su voz, si disfrute de la conversación que sostuve con un abogado de la industria del entretenimiento que me contó varias historias de Led Zepellin, de su encuentro con Ringo Starr, sus visitas a varios conciertos de Grateful Dead que ninguno de los dos nos gusta, de los conciertos que él ha producido, historias de grupos progresistas de rock y hasta de Eric Clapton. Sus historias fueron fascinantes y creo que mi amigo Manolo Matos hubiera disfrutado escucharlas. Claro, que con toda la cerveza que ambos bebíamos antes del concierto es muy probable que hayamos olvidado algún detalle de las historias que compartimos; aunque él me ganó con todas las historias que tenía bajo su manga. 


Saturday, October 21, 2017

Una experiencia musical a Takoma Park, Maryland

Cada vez que interactuo con alguien sobre música todos mis sentidos se expanden; es como sintiera mis neuronas conectarse electricamente y comenzar a absorber todo a mi alrededor. Esto mismo me pasó cuando esperando a que House of Musical Traiditions abriera me puse a pasear por este pequeño centro cultural donde se escuchaba a gente en un evento de Capoeira en Roda Movement y de repente Bobby (BMad) salió un momento de su estudio de radio a charlar conmigo. La experiencia de hablar con un conocedor de jazz y ver su trabajo por unos quince minutos fue un evento indescriptible. Mi experiencia musical en Maryland ha sido exquisita. No me puedo quejar. 

Conocer en una breve sinopsis la labor de WOWD, Takoma Radio 94.3 FM fue única. Yo no sé cuánta gente tiene esa experiencia o cuán recurrente sucede cuando alguien sale a charlar contigo y habla, con un orgullo inexplicable, de su labor de difusión radial del jazz. Es increíble que ambos interactuamos y se nos notaba la pasión que tenemos sobre la música. Incluso Bobby me dio unos consejos de que estaciones de radio escuchar para saber más sobre jazz y que venues debo visitar. En adición, me habló de las facilidades con que cuenta para presentaciones, grabaciones e incluso del entrenamiento que proveen para aquellos que quieren tener un programa radial, algo que me está cruzando la mente en estos momentos. La corta charla con Bobby me ha abierto nuevas avenidas a la música y nuevos intereses. 

A Bobby lo pueden escuchar todos los sábados de 10 AM a 1 PM en This Music. Otra programación disponible de Takoma Radio 94.3 FM es la noche rockera de 10 PM a 2 AM todos los sábados; y los jueves pueden escuchar tango a las 5:00 PM.  Si quieren conocer más sobre la programación visita su página en https://takomaradio.org/program-schedule. De paso, no tienes que vivir en Montgomery, Prince George o Frederick para escuchar esta fabulosa estacion radial, la puedes escuchar en tu computadora en cualquier parte del mundo.

Definitivamente, me considero una persona agraciada desde que me adentré en el mundo de la música. He conocido a un sin número de personas y he podido interactuar con todos ellos y me resta un mundo entero por recorrer.

Saturday, October 7, 2017

Mi charla con un juglar del siglo XXI

Foto tomada del pérfil de Emilio Villalba
con su autorización
Este episodio lo había grabado hace un tiempo, creo que fue para finales de agosto o principios de septiembre. A Emilio lo conocí a través de Asier de Benito, con quien hablé en el episodio número 4 de mi podcast:

Nuestra charla se dio en un ambiente hogareño, en mi caso desde mi habitación donde tengo mayor tranquilidad; y Emilio, desde su hogar en Sevilla rodeado de sus instrumentos musicales. 

Al que no conoce a Emilio, es una persona fascinante con quien se puede platicar sobre música. No solo es un músico profesional que se dedica a interpretar música histórica o antigua, sino que su formación educativa es envidiable. En mi charla telefónica con él, nos lleva de la mano de cómo él se ha preparado para interpretar este tipo de música a través de diferentes colecciones que están en líneas. 

Emilio, al igual que un músico aficionado o profesional, tiene una obsesión: poseer innumerables instrumentos y cuidarlos del daño que los cambios climáticos les pueda afectar. Posee sobre 30 instrumentos musicales reproducidos de la época Medieval y la descripción que hace en cuanto a su confección es sumamente ilustrativa del cuidado que requieren. 

Foto tomada prestada de la página
 web de Emilio Villalba
Esta fue construida por Asier de Benito.
Al terminar nuestra conversación me quedé con el ánimo de peregrinar, por un instante, a España para verlo en un concierto y de ahí salir con un grupo e irnos de copas y hablar de música. Como dije, Emilio es un ser maravilloso y no dudo que sus pareja de música, Sara Marina, sea 

No quiero terminar esta publicación sin agradecer a Emilio por su tiempo, la grata charla que me permitió tener con él y por conocer más sobre la música. 

Para saber más sobre Emilio, lo pueden visitar en su página de la Internet: https://www.emiliovillalba.com/.




Friday, September 15, 2017

Un viaje en autobus "musical"

Quien hubiera imaginado que el haberme mudado a los Estados Unidos mis recorridos a los distintos lugares de trabajo fuera en transportación pública. Hace una semana jamás imaginé que estaría viajando en autobús todos los días de mi hogar al trabajo y viceversa.

La travesía en el Ride-On es corta, no pasa de los veinte minutos a mi nuevo centro de trabajo. En los primeros días estuve recordando mi casi un año cuando iba de la Universidad de Puerto Rico a mi casa en Toa Baja. Un viaje de más de una hora de camino por lo lento y demacrado que estaba el sistema de autobús para esa época; el cual no debe de haber cambiado mucho. En ese viaje tan largo leía bastante y me entretenía con mi Walkman en escuchar mi música en el cassette. Recuerdo que mis incursiones a Bookstore en el Viejo San Juan era para comprar cassettes de música clásica a $5.00 cada uno de la casa disquera Deutsche Grammophon. En esos viajes busísticos conocí por vez primera la música barroca. 

Pues estos viajes actuales me han traído aquellos recuerdos empolvados y guardados en algún lugar de mi caja negra. Jamás pensé que me acordaría de ellos o que los volvería a revivir. En este nuevo trayecto laboral me doy la oportunidad de re-escuchar mi podcast, conocer las flaquezas del mismo y reinventar nuevos episodios con acercamiento distintos y únicos para cada uno de ellos. Este corto trayecto en autobús me permite soñar, leer sobre música (aunque sea unas pocas páginas) e idear nuevas entrevistas; una de ellas las subiré la semana que viene.
Algún momento en el futuro, revisitaré este blog para recordar lo que mi memoria haya borrado. A lo mejor, ya viejo y artrítico, visitaré estas líneas en un papel impreso rumbo a la universidad en un autobús, con un rumbo establecido para escuchar a los jóvenes tocar música con los instrumentos de ese momento o escuchar a un profesor impartir cátedra de como en estos tiempos se deleitaba a una audiencia con un instrumento musical hecho de madera y cuerdas. A lo mejor, en ese autobús "musical" quede el recuerdo vago de mis aventuras neurológicas por una partitura sin tocar o por una canción de blues sin haber tocado. A lo mejor...

Monday, September 4, 2017

St Michael y un poco de bluegrass

En ese constante peregrinar nuestro de conocer esquinas de Maryland, con amistades de Puerto Rico, ocurren sorpresas muy gratas. Eso nos ocurrió en St Michaels, un poblado que cruzamos en noviembre de 2016 en auto y no nos detuvimos porque estaba desolado.

St Michaels es un pequeño poblado costero del condado de Talbot. Es exquisito por sus calles, sus casas del siglo XVII al XIX, sus tiendas, galerías de arte, cafés, heladerías y farmacias de pueblo. En muchas de sus casas se puede ver la placa de inscripción en el Registro Estatal de Protección Histórica y sus cristales en las ventanas de la época. En varias de las casas, las cortinas estaban corridas y se podía ver su interior que remontan al visitante a una época gloriosa pre y post 1812. Por ser el último fin de semana del verano, las calles estaban repletas de turistas. En el muelle se pueden apreciar las barcas de pesca de cangrejo y de otras suculencias marítimas que sirven en restaurantes como Foxy, donde terminamos cenando. Tiene su propia destilería de cerveza, conocida en inglés como microbrewery. Es un poblado lleno de historia colonial y, más aun, cuando ocurrió la invasión britanica del 1812. http://www.stmichaelsmd.org/st-michaels-history.

Jacob Panic Sept-3-2017
St Michael, MD
Al cenar en Foxy Harbor Grill, tuvimos la grata sorpresa de presenciar a un chico bajo el nombre de Jacob Panic. Se imaginarán el placer y la alegría que tuve al ver sus pedales de efectos, su banjo y su ritmo de bluegrass o pop grass. Tiene una voz muy agradable y su destrezas al tocar su banjo hicieron nuestra noche sumamente grata. Es un chico con un gran talento que amerita que su música sea difundida por todos los medios disponibles. Aquí va mi granito de arena para que este chico sea conocido en otras latitudes. Adjunto su enlace para aquellos que quieran escucharlo ya que esta página no acepta un vídeo mayor a 100MB: 







Sunday, September 3, 2017

Mi nuevo instrumento

Fue para el 1984 que había comprado una armónica para aprender a tocarla. La compré en Casa Margarida en Plaza las Américas, el  mismo sitio donde compré mi guitarra Yamaha. Me había propuesto imitar a Roger Daltrey en tocarla y hacer mi propia música. Siempre practicaba en mi cuarto y recuerdo que a mis padres no les agradaba nada mi interés por tocarla. Aun así continuaba tocando sin prestarle atención a su malestar. Para ese mismo año, un compañero de escuela superior me visitaba y me pidió prestada la armónica para tocarla; esa fue la última vez que la ví.

Como todo en mi vida, pasaron muchos años hasta que decidí comprarme un set de armónicas de diferentes tonos. Ya empecé a tocar un poco de música bluegrass y estoy buscando más información para aprender a tocar un poco de blues, que es una de mis pasiones en estos momentos; por algo voy a tomar un curso de blues en la universidad. 

Ya les contaré de ambas experiencias y mi proceso de aprendizaje en una publicación futura.

Nuevamente, gracias a mi fan número uno de Chicago por visitarme.

Sunday, August 27, 2017

Una visita a Frederick, Maryland

Ayer domingo fue uno de esos días que tu planificas con anticipación pensando que nada va pasar. Pero los planes no siempre salen como uno quiere. Debido a contratiempos fuera de nuestro control, terminamos modificando nuestro planes de visitar tiendas de antiguedades para visitar el centro de Frederick, Md a las 4:00pm.

Frederick fue uno de esos pueblos ocupado por tropas Confederadas durante la Guerra Civil 
Foto de Jaime Riera
Norteamericana. Incluso, no les niego que nos coartamos al principio de hablar en otro idioma en una ciudad que aparenta ser exclusivamente blanca. Mientras caminábamos por Market Street y entrabamos a distintos negocios menos preocupación tuve en hablar en castellano. Desde la propia calle, miraba hacia el interior de los restaurante y veía a los meseros sonreírnos.

Al husmear con mi mirada en los distintos escaparates me topé con una tienda de empeño, el famoso pawn shop. Fue grata mi sorpresa cuando ví colgando del mismo varios banjos cuya cabeza o tapa de piel estaban raídas con el tiempo. No sé que tiene el banjo que me atrae tanto; como tampoco sé de donde surge mi fascinación por dicho instrumento. Recuerdo que la primera vez que vi una caricatura animada con el banjo fue el de animales de granja (https://www.youtube.com/watch?v=cPCJnpZGoCQ) como conjunto de bluegrass y luego en los setenta con Cool McCool tocando el banjo. https://www.youtube.com/watch?v=Smae90rEIEE. Quien sabe, a lo mejor termino comprando un banjo y tocando alguna que otra nota. He dicho que mi fascinación por coleccionar instrumentos de cuerdas no tiene límite; la culpa la tiene Steve Howe cuando lo ví en una de las fotos del interior del disco de pasta de Yes Fragile.
Foto de Jaime Riera

El banjo no estaba solo, les acompañaba varias balalaikas y mandolinas. No les niego que había leído sobre las balalaika en un diccionario enciclopédico que tenía, pero nunca había visto una. Les incluyo el enlace para que vean sus origenes: http://russiapedia.rt.com/of-russian-origin/balalaika/. Desconozco quien las construyó ni en que año. Pero si algo es cierto, es que no descarto la idea de visitar esta tienda de empeño en un futuro cercano y ver este instrumento de cerca y ahí mismo hacer una búsqueda de su casa manufacturera y la legitimidad de dichos instrumentos. Quien sabe, a lo mejor le regateo algo al prestamista y termino llevándome una. 

A su vez ví varios artículos que me interesaron pero, dentro de mi escepticismo, no sé si por pagar unos dólares menos por un equipo usado valga la pena adquirirlo. Entre esos objetos que ví desde la calle fue un pedal Boss Blue Driver 2 ideal para lo que intereso hacer con la guitarra eléctrica. El detalle, como dije antes, no sé como el dueño anterior trató este pedal. Este es uno de esos pedales que llevo tiempo mirando y que quisiera añadir al que tengo actualmente que repite (loop) un ritmo; así mi guitarra tiene el efecto de acompañamiento de otro instrumento sin la necesidad de uno. Muchas veces por ahorrarse unos treinta dólares puede resultar en haber gastado más por un regateo, pero no descarto que pueda regatear con el prestamista si me decido adquirir uno de esas balalaikas y la mandolina. Claro está, hay que ver que otros tesoros guarda el prestamista en ese espacio de tienda.

Ya vé usted estimado lector, que la música se ha convertido en mi obsesión y en mi pesadilla. Porque este es un pasatiempo muy caro y que requiere espacio en nuestro pequeño apartamento, espacio que no tenemos y sé que será un dolor de cabeza en ordenar el espacio por mis no tan pequeños antojos.
Foto de Jaime Riera