Monday, July 25, 2016

Más de Bob Dylan y que desconocía

Esta publicación es bien corta a las anteriores, pero podríamos considerarla una actualización de la última.  

Cuando era adolescente repartía periódico en bicicleta y de esas "aventuras laborales" tengo muchas historias, algunas buenas y otras malas. Pero es mejor hablar de las buenas.

Con el dinero que generaba de este trabajo, el cual yo ponía en muchas ocasiones en una cuenta de ahorro, una parte se iba en la compra de algunos discos de vinilo. Para esa fecha yo era un fanático del rock de los sesentas y setentas; admito que aún sigo siendo un fanático de esa época. Compraba discos usados, algo que muy poca gente hacía y visitaba, a la edad de 17 años, casas de antigüedades para comprar discos por un dolar. Esto es una muestra de cuan envuelto en esa música en especial la sicodélica. Uno de los grupos del cual me hice un fanático fue The Byrds. Conocía todas sus canciones y había corrido, tardíamente, su evolución desde una banda de rock, country y  música folclórica. Pero hubo algo que nunca me puse a indagar y, ahí estuvo mi error, que di por sentado de parte de ellos; que todas las canciones las escribía Roger, alias Jim, McGuinn en colaboración con otros. Pero estaba bien equivocado. Incluso, apuesto que muchos que han escuchado a Guns and Roses creen que Knockin on Heavens Door es de ellos. Cuan equivocados estuvimos todos los mortales al no darle crédito al maestro de Bob Dylan. 

The Byrds cantaron muchas de las canciones de Dylan y yo nunca me di cuenta. No recuerdo si sabía que Mr.Tambourine Man era de él pero la cantaba hasta hastiar a los que estaban conmigo en la secundaria; por algo no cultive esas amistades luego de graduarme. 

Recientemente, buscando más canciones de Dylan para ver si podría tocarla en guitarra me di cuenta que The Byrds no cantó una, sino varias de sus canciones, entre ellas: All I really want to do, Chimes of Freedom, My Back Pages, y probablemente otras que no recuerde. 

Como dije, esto es una actualización de mi post anterior que entendí meritorio actualizar para no pecar de dejadez con este blog. 

Monday, July 18, 2016

El descubrimiento de la música folclórica de Bob Dylan

La palabra descubrimiento significa acción de descubrir y ésta, dentro de sus varias definiciones, significa venir en conocimiento de algo que se ignoraba. Eto mismo fue lo que me pasó con Bob Dylan. 

Pero a Bob no lo desconocía del todo. Allá para el 1983, año que consumí una infinidad de libros en inglés (una de mis tantas etapas en este planeta), sobre el rock británico y americano escuché su nombre cuando los Beatles se encontraron con él y les convidó a experimentar marihuana. Posteriormente, en otro libro leí de su música  en conjunto con Joan Baez, Peter, Paul and Mary, entre otros músicos del género folclórico. 

En ese año me contagié con MTV, cuando realmente era un canal de vídeo musical, y experimenté, en tiempo real, la música New Wave. Todo esto antes de que llegaran a nuestra emisora roquera, Alfa Rock, o a la Gran Discoteca en la calle Cerra en la Parada 15 en Santurce; limitaciones de una isla. MTV no transmitía ningún vídeo de él en aquellos momentos. 

No fue hasta el 1984 cuando MTV comenzó a transmitir Jokerman, cuya melodía era pegajosa, pero que no entendía su lírica; ausencia de una buena base en inglés y de una educación primaria y secundaria deficiente por no quererse incurrir en una educación de mejor calidad. 

Pero con todo y esto, siempre juzgué a Bob Dylan por su apariencia y vida; algo que me tomó un tiempo deshacerme de mis entrañas. Un prejuicio mal infundado de un entorno viciado y de extrema derecha.

Posteriormente, lo experimenté en casi todo su esplendor como Lucky Wilbury. Ahí me dí cuenta que George Harrison, Jeff Lynne y Tom Petty no podían estar equivocados al tenerlo en su banda. Es curioso que yo escuchara a George Harrison como solista y entendiera su líricas espirituales vis a vis las de Bob Dylan que no me llamaban la atención como un solista; tal vez pornsi voz ronca producto, quien sabe, de ser un fumador empedernido.

Pero a pesar de que comencé a escucharlo en Traveling Wilburys, no fue hasta recientemente, más experimentado o entrado en experiencia en tocar la guitarra, que comencé a buscar música folclorica de protesta. 

Fue un día cuando una neurona funcional e inteligente de mi cerebro me empujó a escribir su nombre en Spotify. Fue en ese mismo instante cuando escuché Hurricane y Blowing in the Wind. En donde acordes bien sencillos y repetidos donde las notas G, EM, A y D se repiten en un tempo de un octavo. A ese nivel de experimentación mi maestro de guitarra me preparó para poder identificar las notas y el tempo. Fue en ese instante que Bob Dylan, el espirítu rebelde de ese músico, se apoderó de mi alma y de mi mano. Es desde ese momento que no paró de cantar Times Are Changin.  

Wednesday, June 1, 2016

Un setentoso en USA

Como dije en mi publicación anterior, el estar sin un contrato y de mudanza hace que la memoria juegue tretas o maldades únicas. Mi tiempo está dedicado a practicar el portugués, ver documentales, tocar la guitarra, empacar, hacer tramites legales con el futuro apartamento y, recientemente, correr la bicicleta para no perder la costumbre.

 El cerebro es un órgano fascinante, por algo mi significant other está envuelta en ese estudio a nivel psicológico. Un evento, sonido, imagen o palabras puede dar el chispazo al dínamo para que esos recuerdos, aparentemente olvidados, vuelva a despertar luego de su largo letargo. Fue tan recientemente, y era un recuerdo que estaba pululando mientras trabajaba, que germinó por completo ayer. Estaba escuchando Spotify, cuando la canción de los Allman Brothers estaba sonando. Recuerdo vividamente la foto de grupo que había hojeado en el 1980 en blanco y negro que había en casa. Era un libro sobre el Rock and Roll que se había presentado en American Bandstand. De ese libro conocí grupos que nunca se escucharían en mi hogar: Bay City Rollers, Sly and the Family Stone, Doobie Brothers; Grand Funk Railroad, Stevie Wonder, Jackson Five, y otros tantos que tomaría muchos caracteres para escribir. De ese libro siempre me llamó la atención las dos fotografías de los Allman Brothers y Doobie Brothers. La mayoría de los miembros eran blancos de mostachos grandes y melenas y un africano-americano que lucía mas conservador en su apariencia fisica. No era como Sly Stone, un genio de la música, con su afro inmenso. 

La música de los Doobie me hizo recorrer mentalmente cada una de las páginas de ese libro que sabrá dios donde se encontrará en estos momentos. Recuerdo casi con exactitud la mayoría de los músicos comentados en cada una de las páginas y la historia de ellas narradas por Dick Clark. Tres años después tuve en mis manos otro libro titulado The Harmony Illustrated Encyclopedia of Rock del 1983 en donde me aprendí la mayoría de la historia de los grupos de aquel momento y las cubiertas de los discos de vinilo de grupos de la década de los sesenta y setenta tales como: Cream, Blind Faith, Harry Nilsson, y otros que muchos en Puerto Rico habrán escuchado y olvidado. 

 Ahora cuando escucho  mi estación favorita de los Setenta, hojeo de forma mental la historia leída en los libros de música que tuve durante mi adolescencia; un interés por la música y  lectura que pasó de forma inadvertida. 

Sunday, May 29, 2016

Una actualización de la locura en mi vida en un período específico.

Esto de trabajar por contrato con diferentes empresas de reclutamiento, a lo que yo llamo la profesión prostituida, tiene sus ventajas y sus desventajas. Empecemos por las desventajas:

Una de las principales es que es un fenómeno cíclico. Hace alrededor de dos años, Nueva York era el centro de los trabajos de document review. Desde hace unas semanas este boom de trabajo en idiomas y en inglés ha decaído.  Su centro se ha desplazado a Washington DC, donde nos vamos a mudar. La otra desventaja es que una de estas agencias se pasa poniendo ofertas de empleo que pagan entre $25 o $28 por hora de trabajo y con un mínimo de diez a doce horas de trabajo por semana, incluyendo los fines de semana sin derecho a hora extra (lo que se llama en inglés a overtime); a esta agencia yo la he llamado la Walmart de document review. Este tipo de empresa se aprovecha del mercado lento y sabe que muchos abogados caerán en la tentación, porque no son muy cristianos, de trabajar para ella porque tienen cuentas que pagar y el costo de vida en la Gran Manzana no es barato. Estos abogados, en vez de boicotear a esta agencia, prefieren jugarle el juego y permitirles que le traten como Ben Hur cuando estaba en el barco romano de esclavos remando sin fuerza de voluntad y sin mostrar su odio por este tipo de explotación. 

Pero no todo en la vida debe mirarse con negativismo. Lo bueno de este trabajo es yo escojo con quien trabajar y que proyectos selección; siempre tomo los que pagan más, español o portugués. En estos momentos, en que nos mudamos de la Gran Manzana, me da tiempo para buscar cajas, empacar, preparar la logística de la mudanza, mirar películas, leer, escribir y tocar la guitarra a mis anchas. Algo que no podía hacer hace unas semanas. 

En estos días, en que he estado solo porque mi significant other se encuentra en España he optado por entrar en el período presidencial. Estas son las etapas de mi vida que he decidido denominar y que demuestran mi crecimiento y evolución como individuo. Otras etapas de mi vida fueron las siguientes: para inicios del dos mil, me encontraba en el período Napoleónico, devorando todo sobre esa época e incluso comprando soldados de plomo y un busto de Napoleón. En la década de los noventa leí todo sobre el existencialismo francés. Para los ochenta fue mi época clásica en que leía todo sobre los clásicos griegos y la historia de la civilización greco-romana. A esta ultima no puedo olvidar mi pelea y odio hacia el franquismo y la cual, de forma superficial en muchas ocasiones, surge en comentarios que publico en Twitter o base de alguna lectura que hago de vez en cuando en estos días.

Ayer estuve viendo diez documentales sobre Washington, John Adams, Jefferson, Van Buren, Johnson, Jackson, Lincoln, Cleveland, Teddy Roosevelt, LBJ y Richard Nixon. Todo estos documentales, en adición a los libros y podcasts, que he estado leyendo y escuchando, me han permitido entender la mentalidad evolutiva de los E.E. U.U. a través de sus primeros mandatarios. Es una lastima que en mis años de preparación escolar y universitaria estos personajes no fueran visitados desde una óptica fuera de los libros de textos usuales. Creo que mi período presidencial durará unos cuantos meses hasta que sentemos base en Washington DC. A lo mejor el estudio continuará o se detendrá para dar paso a otro período, como lo hacía Picasso. El tiempo o la fortuna de Machiavello dirá que rumbó tomará mi fortuna.

Friday, May 27, 2016

El caos de la mudanza

En mis periplos por estos lares no solo es trabajo, fotos y visitas placenteras a sitios históricos; de vez en cuando el gitano dentro de nosotros sucumbe a la tentación de volver a ser un nómada por motivos de trabajo.

Ya hemos dado tres viajes a Washington DC, 2 de ellos he sido yo solo porque mi significant other está en España, para buscar apartamentos para nosotros y nuestras chicas. Jamás pensé o imaginé que iba a ser tan extenuante como Nueva York. En Filadelfia la experiencia fue distinta. La agente de bienes raíces tenía un listado de lo que buscábamos y en menos de una semana y una sola visita a distintos sitios ya teníamos un apartamento. 

En Nueva York varios agentes nos dejaron plantados, nos enseñaba apartamentos que no nos gustaban y fueron más de 5 viajes que dimos desde Filadelfia para al fin lograr mudarnos a un diminuto apartamento que más o menos cumplía con nuestras necesidades. 

Originalmente habíamos pensado que Washington DC o Maryland iba a ser distinto. Pues nos equivocamos. Los agentes de bienes raíces nos pusieron negativa y reparos a lo que buscábamos porque tenemos tres perras. La respuesta inicial era un no de entrada, apartamento no van a conseguir. Contactamos a tres agentes de bienes raíces y ellos nos enviaban fotos de casas o townhouses inmensos que no cumplía nuestras necesidades.  En realidad, ¿para que yo quiero un ático, sótano, tres habitaciones, dos niveles? Nosotros estamos como el diablo que le huye a la cruz a casas y espacios inmensos. Estamos con la actitud de minimalismo a la máxima expresión.

En vista de que estos profesionales no reaccionaban a nuestras necesidades en menos de una semana fui a Washington DC en dos ocasiones. Con itinerario en mano el sábado pasado visite tantos apartamentos en Silver Spring y Takoma que perdí la cuenta. De todos, el que más me gustó no permitía más de dos mascotas y los otros dos posibles candidatos a elección estaban en remojo. Como mi significant other no estaba disponible el sábado, el martes pasado me di a la tarea de mostrar los dos apartamentos en Silver Springs, Maryland que me gustaron y, de paso, fui a ver otros en Capitol Hill que estaban requete bien pero cuyo presupuesto excedía lo que podíamos pagar. 

Ya decidido y aprobado nuestra solicitud de arrendamiento, solo falta que nos provean mas información y la fecha en que nos podemos mudar para asentarnos. Solo espero que cuando el arrendamiento se renueve, no aumenten demasiado el canon porque entonces lo haría prohibitivo. 

Esta historia no acabará aquí, ya contaré en otra publicación la aventura de hacer la mudanza yo solo.
 

Monday, May 23, 2016

Una ausencia excusable

Saludos a mis seguidores y lectores. Muchos de ustedes se preguntarán que habrá pasado conmigo que llevo tanto tiempo sin escribir. Es bien sencillo. Durante 3 meses estuve trabajando con una firma de abogados que no permiten que nadie publique nada por blogs o Twitter en asuntos legales. El bufete me hizo firmar un contrato de confidencialidad y de restricción de usos de blog. Incluso, si yo hubiera escrito algo en el blog, tendría una entrevista con el Director de Asuntos Éticos de la Firma, algo que no me interesaba hacer ni tampoco justificar mis decisiones. 

Es por eso que no había publicado nada; y, estando desempleado desde el martes pasado ya el acuerdo de no escribir por blogs se tiene por terminado. Así que pronto estaré escribiendo en este y en mi otro blog sobre asuntos legales y mis experiencias en Nueva York y en la búsqueda de apartamento en Washington DC. 

Hasta la próxima. 

Monday, March 21, 2016

Una librería particular

Fue para el año 1999 que pisé por vez primera Nueva York, nunca habia estado en la Gran Manzana porque mis padresno eran  aventureros y  para ellos viajar no era una prioridad. Ese viaje lo hice con mi media naranja, a quien le debo, entre muchas cosas, el haberme llevado a España y a Nueva York, lugares que ella ya ha vivido y disfrutado a plenitud; un viaje sin ella no es igual porque ella es la chispa de mis aventuras.

Habíamos cruzado, caminando, el puente de Brooklyn en dirección a South Street Seaport. Fue una caminata no comun con recuerdos con gente muy especial. En un momento dado nos percatamos de un lugar no ordinario en un sitio detras de Pace University. Era una puerta que conducía a un sitio "sagrado". No puedo negar que me impresionaron las mesas y anaqueles de metal en un edificio clásico. Los libros de arte e historia eran innumerables e interesantes, habían más libros de otros temas pero estos cautivaron mi alcance visual. Para esa fecha no alardeaba delector ni  me tomé fotos posando mientras hacía el aguaje de hojear un libro; el que lo hace sufre de un trastorno narcisista o es un seudo-intelectual. No nos detuvimos mucho tiempo porque nuestra compañia no era la muy versada en libros o no prestaban interes en estos recintos. Me dije que volvería alguna vez y siempre cumplo mi promesa.

Pasaron muchos años para que volviera a visitar esa librería. Ahora su localizacion  es distinta; cerca de Union Square. Su majestuosidad y magia no se ha perdido. Los mismos anaqueles de metal en estan dispersados por sus todos los niveles. La entrada en su actual localizacion no puede ser mejor, a pasos de Soho y de NYU. Es el reino perfecto, donde encuentro los libros que deseo y donde "nerdos" declaran su amor a su media naranja, ya sea de carne y hueso o de papel. No señores, esta librería es distinta. Tiene su encanto único que sólo Nueva York le puede dar; yo evito las tiendas como Barnes and Noble y otras grandes cadenas al estilo de "You Got Mail" donde el interés no es alimentar la mente sino enriquecer a un capitalista. 

Strand va a cumplir 90 años de establecida. Su local en el distrito financiero no existe. Actualmente se encuentra en 828 Browdway; aun conserva su largas filas (18 millas de libros) de anaqueles con libros de toda variedad en un edificio de 3 niveles. Alrededor de 2.5 millones de libros entran y salen de la libreria más histórica de Nueva York y que ha resistido los golpes de empresas como Amazon. Strand es el paraíso. En Strand puedo pasar horas muertas leyendo sobre un tema y no tengo al dependiente preguntándome si voy a comprar el libro como me pasó en Buenos Aires. Strand es mi refugio al igual que lo es para otros ávidos lectores. Strand es el refugio de las almas perdidas como la mía.